SPORTING CRISTAL DEJA ESCAPAR EL TRIUNFO Y EMPATA 1-1 CON SANTOS EN SU DEBUT EN EL GRUPO 2 DE LA COPA LIBERTADORES

Sporting Cristal empezó el partido como lo hizo en el año: rápido, ambicioso y vertical. Sin embargo, lo terminó como en sus últimos partidos: impreciso, dubitativo, predecible, ligero en la marca y sin alma. Fue una utopía el gol de Cazulo, como lo fueron las goleadas ante San Martín y
Ayacucho FC. Y fue un duro golpe de realismo el gol de Thiago Maia, como lo fueron los tres cotejos sin ganar previos a la Copa Libertadores. ‘Chemo’ murió en su ley. No puso de inicio a Horacio Calcaterra, como se anunciaba en la previa y lo envió a la banca de suplentes junto al panameño Rolando Blackburn, a quien verlo sentado causaba sorpresa, pues una de las razones por las que llegó era
para reforzar el ataque celeste en el torneo internacional. Y Del Solar tampoco quiso cambiar su estilo: mandó un equipo vertical desde el pitazo inicial del venezolano José Argote. Tan solo al minuto de iniciada las acciones, Carlos Lobatón avisó en arco brasileño. Sandoval y Costa corrían la banda de inicio a fin e Ifrán peleaba las divididas en el aire. Salvo una banal llegada
entre Copete y Lucas Lima, los celestes salieron con la intención de dominar y ponerse en ventaja rápido. Tal vez, porque eran conscientes de que el físico no les iba a durar los 90 minutos, como sucedió ayer ante Santos. Jorge Cazulo, que despertaba elogios en los comentaristas, quienes lo llamaban ‘guerrero’ por su ferocidad para la marca, abrió el marcador, tras un gran tiro libre de
Carlos Lobatón. El hoy zaguero rimense se adelantó a la defensa visitante y conectó de cabeza para anotar el 10 que hizo estallar el Nacional en una falsa esperanza. Pero, el equipo cervecero tomó de manera literal aquella explosión, pues su juego quedó hecho cenizas. Sánchez desapareció, Costa y Sandoval no corrían más de 10 metros sin perder el balón. Ifrán las perdía todas.
Céspedes intentaba sin éxito. Y Lobatón y Aquino no aguantaron los constantes ataques. A Sporting Cristal solo le quedó jugar al ‘pelotazo’ ante un equipo que se paró con cuatro atrás en línea y no le permitió una. Santos, en cambio, sí logró hacer lo que los locales no tuvieron más amplitud que profundidad, abrieron el campo, jugaron bien a espaldas de la defensa y sí tuvieron paciencia para esperar el momento indicado. No lograron marcar en la primera mitad, pero nunca cayeron en desesperación y eso jugó un papel importante para los brasileños.