Gareca repitió el 4-3-2-1 y trabajó las contras. Hizo énfasis en que todos deben apoyar a Guerrero, a quien marcarán de cerca

El equipo recupera la pelota, Miguel Trauco da un pase largo, Paolo Guerrero lo recibe, esquiva a uno, deja en el suelo a otro, y remata. Pero nadie celebra. Ahí, en el arco, Pedro Gallese evita el gol. Ricardo Gareca detiene la práctica. No porque no le guste lo que acaba de ver, sino porque sabe que el jueves la situación será muy distinta. “Los que están en defensa, acompañan para dar tranquilidad a los atacantes. Argentina buscará taparlo. Todos tienen que acompañarlo”, les dice. El ‘Tigre’ se refiere a Paolo Guerrero. Es consciente de que que todos saben que es el hombre clave de Perú y que intentarán frenarlo. Por eso, luego de dar un par de indicaciones más, repiten la acción más de una vez. De eso se trata la práctica: de afinar las contras. El ‘profe’ sabe El equipo B tiene la pelota. El A la recupera. Pero, a diferencia de algunos minutos atrás, el ‘Depredador’ no está solo: ahora se apoya en Alexi Gómez, quien se encuentra en la banda izquierda, (lugar que ocuparía Edison Flores) para que él le pegue. Lo que hacen no es un partido de práctica, sino bien un trabajo táctico, con el mismo 4-3- 2-1 del domingo, para mejorar los contragolpes. “No dejemos espacios. Presionamos y cerramos las líneas”, indica el DT. El Perú de Gareca no se tira atrás. Y es probable que el jueves tampoco lo haga. Sin embargo, teniendo en cuenta el juego del rival, es importante trabajar en la recuperación de la pelota y las transiciones rápidas para generar peligro. Es un arma válida