Cristal volvió a ser la ‘máquina’ que encanta a su gente. Ya cogió ‘chapa’ de candidato al aplastar al ‘Canalla’, pero lo debe demostrar el domingo, en Matute

En el césped del Alberto Gallardo no estaban más las figuras del glorioso campeón de los 90. Tampoco es la misma generación de hinchas en las tribunas. Sin embargo, el gusto futbolístico quedó intacto. Por eso se celebró tanto la goleada ante Rosario, en el debut del Torneo de Verano. Cristal fue una aplanadora que dejó sin reacción al ‘Canalla’. La ‘celeste’ impuso el ritmo del partido desde el inicio, apelando a los dos recursos que más trabajó Mario Salas en la ‘pre’: la transición rápida de defensa a ataque y la intensidad en la marca. Aplicando lo trabajado en la semana, los goles llegaron de manera natural. Un robo de balón en cancha propia derivó en un balón frontal de Calcaterra, que aprovechó Costa para habilitar a Herrera. El partido se abrió desde ahí. El segundo fue parecido: quite en la zona media, elaboración en campo contrario y pase por encima de la defensa. El ‘Gabo’ Costa culminó una jugada que demostró la movilidad constante que marcó la diferencia.

Lo define ‘tranqui’ Ya con tranquilidad, los rimenses mostraron otro atributo que lleva el ‘sello Salas’: la posesión efectiva. Con el control en campo contrario, desactivó el cerco defensivo a base de toques rápidos. De esa secuencia de pases surgió el tercero, con Ballón llegando hasta la última raya y habilitando a Herrera para el doblete. Las gradas volvían a aplaudir de pie, después de tiempo. Además, los ‘chelero’ mantuvieron el equilibrio cuando el ‘Canalla’ buscó el descuento. Tomó su segundo aire y, con Lobatón en el campo, sentenció el marcador recobrando la posesión. El Cristal del ‘Comandante’ Salas mostró muchas virtudes en solo 90’, y tiene muy buena ‘pinta’. El domingo, ante Alianza, debe ratificarlo.

Con DNI ‘fresco’, ‘Gabo’ jugó su primer partido como peruano e hizo una ‘pepaza’. Y ya piensa en el partido en Matute, contra su ‘ex’.

Se sabía el Himno Nacional, ya tenía la nacionalidad peruana, pero le faltaba algo: su DNI. Solo así Gabriel Costa podía jugar sin ocupar plaza de extranjero. Fueron pasando los días, sin saber si el documento llegaría a tiempo para que juegue contra Rosario. Y como por arte de magia, llegó un día antes del choque. Así, ‘Gabo’ pudo arrancar sin problemas. Mario Salas siempre lo consideró dentro de su once, y ayer el uruguayo –o, mejor dicho, peruano– demostró por qué. Más inspirado que nunca, metió la segunda ‘pepa’ de la goleada celeste. La primera como ‘perucho’. Pacheco paró la pelota con el pecho dentro del área y Costa, en primera, ‘clavó’ a Libman. La celebración merecía ser especial. Lo gritó con la hinchada, luego abrazó a sus compañeros y terminó por dedicarle el gol a su hijo, peruano de nacimiento. “notamos en los momentos exactos. Fuimos muy ofensivos y todas las líneas participaron de la elaboración. Se viene un lindo partido, contra un grande como Alianza”, comentó el ‘Gabo’.

 Quiere seguir con el mismo nivel Orden del ‘Comandante’. Incluso cuando parecía todo definido, Mario Salas no paró de dar indicaciones. El DT logró imponer su estilo ayer en el Gallardo, pero su mayor desafío será sostenerlo. “Es peligroso creer que este es nuestro techo, pero estamos muy contentos con lo que hicimos y por cómo jugamos. Hemos dejado la vara muy alta y esperamos subirla ante Alianza. No nos proyectamos más allá de eso”, comentó el chileno. El domingo, Salas disputará su primer gran desafío como DT rimense. “Alianza no es el campeón en vano”, avisó. La tiene bien clara.

Herrera fue la figura, marcó un doblete y estuvo cerca del ‘hat trick’. “Empezar así siempre es bueno”, comentó.

Llegó con el cartel de goleador por lo hecho el año pasado en Melgar. Es más, ‘en one’ chapó la ‘9’ de Cristal. Eso para cualquier ‘pelotero’ es una presión enorme, aunque para Emanuel Herrera no lo fue. Al menos esa imagen dejó en su debut con la ‘mica’ celeste. El ‘che’ hizo gala de su mejor virtud: saber ubicarse dentro del área rival. Cuando Herrera tuvo a ‘Yuyo’ Libman al frente no perdonó: marcó un doblete y fue pieza clave para que el equipo rimense saque los tres puntos. Primero, aprovechó un buen servicio de Gabriel Costa para abrir el marcador. Luego, se quitó de encima la marca de Carlos Beltrán, quedó solo y ‘vacunó’ tras un buen servicio de Josepmir Ballón, para poner el 3-0 momentáneo.

Se quedó a un paso Herrera estuvo cerca de su triplete, pero José Canova y el travesaño se lo negaron sobre la línea. Igual, se fue ‘happy’. “Empezar así siempre es bueno, el equipo propuso todo el partido, siempre fue para adelante y la verdad estoy muy contento. Estuve cerca del ‘hat-trick’, pero estoy tranquilo porque ya llegará”, comentó. El ‘9’ de Cristal fue figura y el hincha celeste ya comienza a ilusionarse.

Ballón la hizo en el medio y asistió, también la hizo linda. Otro de los jugadores que destacó en el triunfo celeste fue Josepmir Ballón. El volante puso cerrojo en el mediocampo y fue vital para que los ancashinos no marquen en la primera mitad. Eso no fue todo. El mediocampista, además, se disfrazó de creativo antes del 3-0 parcial. Ballón tomó la banda, dejó a dos rivales en el camino para habilitar con claridad a Emanuel Herrera en el centro del área rosarina. El atacante se encargó de poner cifras de goleada. Ballón no solo marca y eso suma.

Lobatón cerró la cuenta ante Rosario y anotó su gol 100 con Cristal. “Esto es lo que queríamos”, dijo el referente.

A las 2:45 pm., cuando la reserva de Cristal llevaba 72 minutos de juego y el marcador iba 3-1 a su favor, Jhilmar Lobaton marcó el cuarto gol celeste. Casi tres horas después, su hermano mayor hizo que todo pareciera un mensaje premonitorio. A las 5:35 pm., cuando el equipo de Marcelo Salas –a los 79’– ganaba 3-1 a Sport Rosario, Carlos Lobatón (con siete minutos en la cancha) hizo de las suyas para marcar también el cuarto de los rimenses. Y fue especial no solo por la coincidencia, sino por lo que significa: fue su ‘pepa’ número 100 con la celeste (93 en Primera y siete en Libertadores).

Objetivo logrado Lobatón, fiel a su estilo, prefirió rescatar el logro colectivo: debutar en el torneo local con una goleada. “Eso es lo que queríamos, empezar con buen pie. No pudimos jugar antes y queríamos comenzar bien. Somos un equipo que presiona mucho, que contragolpea rápido, que no deja jugar al rival y que, por ende, tiene la pelota”, contó. Fuera de cámaras, seguro, sí celebró, y no es para menos. Llegar a un centenar de goles con el equipo que amas es especial. Y que tu hermano siga tus pasos, también. Hay Lobatón para rato.